A cuatro años de la desaparición y asesinato de Jonatan "Kiki" Lezcano se realizó una conferencia de prensa en la Legislatura porteña para informar la situación de la causa. Cómo el Estado imparte "justicia" cuando se trata de víctimas pobres.
Angélica Urquiza llora. Se seca los ojos. Respira profundo, su voz se alza. El 8 de julio se cumplieron cuatro años del asesinato y desaparición de su hijo, Jonatan "Kiki" Lezcano y la causa sigue en periodo de instrucción. "A mi hijo lo iban matando cada instante, porque nadie daba información", denunció. La conferencia de prensa realizada en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires con la intención de visibilizar el caso ante los medios de comunicación fue escenario de denuncias en la voz de organizaciones de derechos humanos como el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) y, también, de familiares Luciano Arruga y Mariano Ferreyra, que expusieron sobre las diferencias a la hora de impartir "justicia" por parte del Estado cuando las víctimas son pobres. "Vamos a seguir luchando porque son miles de chicos los que desaparecen y a nadie le importa. Por todos los desaparecidos en democracia, reclamamos justicia. El dolor lo voy a acomodar", lanzó Urquiza en el cierre.
Por Carla Perello





















